De tres agentes a una
Durante unos meses tuve tres agentes de IA trabajando para mí, cada una con su nombre, su parcela y su memoria. Las fundí en una el 30 de julio, y el motivo no fue el que esperaba.
Durante unos meses tuve tres agentes de IA trabajando para mí, cada una con su nombre, su parcela y su memoria. Las fundí en una el 30 de julio, y el motivo no fue el que esperaba.
Un jueves de julio revisé mi infraestructura de casa. Terminé con siete cosas rotas, y lo que me quitó el sueño no fue que estuvieran rotas: fue que seis llevaban meses diciéndome que todo iba bien.