Agentes de IA que hacen trabajo de verdad, un homelab que ya no cabe en un armario, y postmortems de cosas que se rompieron sin avisar.
Esto no es un embudo: es una bitácora.
Agentes de IA que hacen trabajo de verdad, un homelab que ya no cabe en un armario, y postmortems de cosas que se rompieron sin avisar.
Esto no es un embudo: es una bitácora.
Un jueves de julio revisé mi infraestructura de casa. Terminé con siete cosas rotas, y lo que me quitó el sueño no fue que estuvieran rotas: fue que seis llevaban meses diciéndome que todo iba bien.